lunes, 4 de marzo de 2013

El Secreto de los Ex - Obesos


Registro en EE.UU. incluye a personas que llevan más de 6 años sin volver a engordar:

Cinco mil ex obesos revelan la fórmula para mantener la baja de peso Mantenerse es
más fácil que bajar, dicen quienes lo han logrado. Pero el camino para descubrirlo requiere hacer cambios radicales.

PAULA LEIGHTON N.

Sin bisturí ni cirugías bariátricas, 5.500 ex obesos están revelando hace 10 años sus secretos para bajar de peso y mantenerse a punta de fuerza de voluntad y cambios en su estilo de vida.

Ellos son parte del Registro Nacional de Control de Peso (NWCR), creado en 1994 por la Universidad de Brown (EE.UU.) y que está reclutando de forma permanente a nuevos miembros. Para ingresar hay que haber bajado más de 14 kilos y haber mantenido el peso por más de un año. Sin embargo, en promedio sus miembros han logrado bajar 33 kilos y han mantenido una pérdida de 13,5 kilos por más de seis años.

"Quienes lo han conseguido han hecho modificaciones radicales de sus hábitos. Lograr una baja de peso importante y mantenerla no es posible con cambios leves, porque nuestros mecanismos fisiológicos están diseñados para evitar que perdamos peso, pero no para prevenir que lo subamos. Por lo tanto, se necesita un control cognitivo importante para que esto no suceda", enfatiza la psiquiatra Rena Wing, cofundadora del registro. La especialista dio a conocer avances de sus resultados en la reciente reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS).

Los ex obesos del registro responden periódicamente a encuestas que el equipo les envía.

Así, hoy se sabe que han reducido notablemente su ingesta de grasas y de calorías, llegando a un promedio de 1.385 calorías diarias.

Además, la mayoría realiza actividad de alta demanda física de forma constante. "Y son personas que se pesan seguido y usan esa información para tomar decisiones respecto de su ejercicio y dieta", dice Wing. Agrega que "mantienen una alimentación consistente siempre, incluso en vacaciones y fiestas".

Uno de los estudios de este equipo comparó a obesos, personas de peso normal y ex obesos exitosos que habían logrado un índice de masa corporal (IMC) de 22 (peso normal) luego de haber tenido un IMC promedio de 34 (se es obeso a partir de IMC 30).

Descubrieron que los ex obesos veían menos de 10 horas de televisión a la semana, mientras que los obesos veían 20 y los normales 12. Además, los ex obesos quemaban casi 3 mil calorías semanales haciendo ejercicio. Los de peso normal 2.300 y los obesos sólo 1.800.

La doctora Suzanne Phelan, investigadora del NWCR destaca que un número importante de los ex obesos reporta que mantener la baja de peso ha sido más fácil de lo que fue perder peso. "Descubrimos que tras dos años de control de peso exitoso la posibilidad de subir declina significativamente. Luego de cinco años el riesgo baja aun más", dice Phelan a "El Mercurio". En otro estudio, el 77% de los ex obesos dijo que un evento gatillante había precedido su baja de peso exitosa.

Esto no es una sorpresa para Daniela Nicoletti, psicóloga del Centro de Tratamiento de la Obesidad de la U. Católica.
"Es
fundamental la motivación que lleva a una persona a querer bajar de peso. Un susto grande por razones de salud o el nacimiento de un hijo y el consiguiente temor de que les pase algo para muchos hace que bajar de peso tenga un sentido importante en su vida", señala.

Otro predictor de éxito es que la persona logre manejar su ansiedad. "Que en vez de aliviarla recurriendo a la comida aprenda a usar otras vías, como salir a caminar, escuchar música o leer un libro".

La nutricionista María Cecilia Benavides, de la Clínica Indisa, agrega dos factores que se repiten en quienes han logrado mantener la baja de peso. "No han hecho el cambio solos, sino con el apoyo de su familia y tienden a ser personas disciplinadas y organizadas". Este último factor es fundamental para introducir cambios de hábito, como empezar a comer porciones livianas de forma fraccionada cada dos o tres horas.

Huir de los saboteadores
Ambas especialistas coinciden en que la idea no es que la persona elimine alimentos para siempre, sino que reduzca porciones. "La comida sana está tan estigmatizada que la gente la asocia a comer pura lechuga. Pero para mantener el peso es posible comer carbonada o carne con arroz: son las cantidades y cómo se distribuye lo que importa", dice la nutricionista.

¿De
qué hay que huir? De las familias y amigos saboteadores, que tientan con comida, dice Daniela Nicoletti.

Cecilia Benavides agrega que tampoco tienen buen pronóstico quienes creen que el cambio de hábito se debe hacer sólo mientras se baja de peso "y los que creen que van a conseguir resultados inmediatos".


Para saber más
www.nwcr.ws

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Mg Geraldine Maurer
Nutricionista

Consultorio
Telf: 2211342
www.alertanutricional.org